Ley de Autismo

LEY DE AUTISMO

N° 21.545

OBJETIVO DE LA LEY

Proteger los derechos de las personas dentro del Espectro Autista en el ámbito social, de la salud y la educación, resguardando la igualdad de oportunidades, la plena inclusión social, un trato digno y respetuoso, erradicando cualquier forma de discriminación.

OBJETIVO DE LA LEY

Proteger los derechos de las personas dentro del Espectro Autista en el ámbito social, de la salud y la educación, resguardando la igualdad de oportunidades, la plena inclusión social, un trato digno y respetuoso, erradicando cualquier forma de discriminación.

derechos de las personas autistas en Educación

Las comunidades educativas han de promover las mejores oportunidades para el aprendizaje, la participación y el bienestar de los párvulos y estudiantes autistas, garantizando el Derecho a la Educación.

LA LEY EN EDUCACIÓN

Asegurar a todos los niños, niñas, jóvenes y personas adultas una educación inclusiva de calidad y promover que se generen las condiciones necesarias para garantizar el acceso, participación, permanencia y progreso según sea su interés superior y durante toda su trayectoria educativa.

PRINCIPIOS DE LA LEY

Seguimiento continuo

A partir del diagnóstico de Autismo las instituciones educativas (nivel de educación parvularia, básica, media y superior) tienen la obligación de brindar una respuesta ajustada y pertinente a las necesidades de la persona, que permita un acompañamiento efectivo durante toda la trayectoria educativa.

Trato digno

Las personas autistas, como todas las personas neurodivergentes, han de recibir un trato digno y respetuoso en todo momento y en cualquier circunstancia a lo largo de su trayectoria educativa.

Autonomía progresiva

Todo niño, niña y joven e ejercerá sus derechos conforme a su edad, madurez y nivel de desarrollo que manifieste.

Perspectiva de género

Considerar la variable de género, con especial énfasis en mujeres y disidencias, en la elaboración, ejecución y evaluación de las medidas que se adopten en relación con las personas autistas, expresados en los distintos instrumentos de gestión del establecimiento educativo.

Intersectorialidad

Las medidas que se tomen para la protección de los derechos de párvulos y estudiantes autistas deben ser desplegadas desde la coordinación entre los sectores de educación, salud y desarrollo social, dentro de sus respectivos ámbitos de competencia.

Participación y diálogo social

Las personas autistas y sus familias tendrán un rol activo en la elaboración, ejecución, seguimiento y evaluación de la respuesta educativa que para ellas sean diseñadas.

Neurodiversidad

La respuesta por parte de la comunidad educativa debe considerar que todas las personas tienen una variabilidad natural en su funcionamiento cerebral y cognitivo, presentando diversas formas de socializar, aprender y expresarse.

Detección temprana

Los actores que forman parte de la red de protección y respuesta deberán adoptar todas las medidas necesarias para desplegar un diagnóstico oportuno durante los primeros años de vida.

Condiciones para una comunidad educativa inclusiva

Las instituciones educativas han de ajustar sus espacios y procedimientos de gestión para asegurar el bienestar, la participación y el aprendizaje de todos y todas.

Promover una convivencia social respetuosa, participativa e inclusiva.

Brindar un espacio libre de sobrecarga sensorial.

Reconocer y valorar la diversidad humana.

Desplegar planes preventivos de apoyo conductual y emocional.

Concretar, en los distintos instrumentos de gestión del establecimiento educativo, una perspectiva de género que permita el despliegue de apoyos adecuados.

Respetar la heterogeneidad y la divergencia en las formas de aprender y desarrollarse a lo largo de la trayectoria educativa.

Promover espacios de reflexión, formación y articulación docente respecto de los desafíos de la neurodivergencia en el aula.

Disponer de medios aumentativos alternativos de comunicación (soportes visuales, recursos digitales, pictogramas, entre otros).

Establecer una relación colaborativa entre la familia y el espacio educativo.

Considerar el movimiento como estrategia de aprendizaje, exploración y autorregulación.

Brindar un acompañamiento socioemocional en las distintas experiencias educativas.

Anticipar hechos, experiencias educativas, procesos evaluativos y cambios en la rutina escolar.

Promover una convivencia social respetuosa, participativa e inclusiva.

Brindar un espacio libre de sobrecarga sensorial.

Reconocer y valorar la diversidad humana.

Desplegar planes preventivos de apoyo conductual y emocional.

Respetar la heterogeneidad y la divergencia en las formas de aprender y desarrollarse a lo largo de la trayectoria educativa.

Concretar, en los distintos instrumentos de gestión del establecimiento educativo, una perspectiva de género que permita el despliegue de apoyos adecuados.

Promover espacios de reflexión, formación y articulación docente respecto de los desafíos de la neurodivergencia en el aula.

Disponer de medios aumentativos alternativos de comunicación (soportes visuales, recursos digitales, pictogramas, entre otros).

Anticipar hechos, experiencias educativas, procesos evaluativos y cambios en la rutina escolar.

Brindar un acompañamiento socioemocional en las distintas experiencias educativas.

Considerar el movimiento como estrategia de aprendizaje, exploración y autorregulación.

Establecer una relación colaborativa entre la familia y el espacio educativo.